"Los aplausos que tronaron por todo el edificio de la ópera al final de la representación se le antojaron como el acto final de un aniquilamiento, como el estrépito ocasionado por un incendio enorme, y aún permaneció bastante tiempo sentado, como aturdido por la esperanza de que el fuego le consumiera."
– Vértigo // W. G. Sebald